Me gusta iniciar estas entradas dejando aquí un poema que supone un homenaje a las palabras y al idioma en que las digo y más las escucho, la lengua, que es, como decía Sender, la única patria, el alma mater que nos nutre y nos acoge.
ALMA MATER
Desde el mar de palomas incesantes,
desde el pozo sin fin de las palabras.
desde el arco de luz,
desde la fuente
sonora del idioma,
yo digo
amor hablando en castellano.
Digo
paz, libertad,
ansia, esperanza,
cansancio, frío, desamor,
silencio. Yo digo
ayer hablando en castellano.
Digo también
mañana,
y hoy, y
hoy y
será y
fue y
ha sido,
y
pronto va a llover
y nos queremos...
Yo digo
hijo hablando en castellano
y siento que me llaman
mil hijos desde el vientre de los tiempos.
Y digo
olivo, agua,
pájaro, flor, canción, melancolía,
compañero del alma...
Digo de mi dolor y de mi risa
desde la recia entraña castellana;
y me sostiene el tronco del idioma,
me arropan las palabras,
me impulsan a celestes alfabetos,
a dulces diccionarios de esperanza.
Hablando en castellano siento y vivo,
y pienso y sufro y amo,
y moriré mañana
envuelta en el sudario del idioma,
el idioma nutricio que me abraza.
de "La Palabra Indemne"